🌿 Ansiedad

¿La ansiedad está ocupando
demasiado espacio en tu vida?

Sentir ansiedad de vez en cuando es parte de la vida. Pero cuando los pensamientos no se detienen, el cuerpo permanece en alerta o empiezas a evitar situaciones por miedo, puede ser momento de pedir ayuda.

En Ánimus te acompañamos a comprender lo que estás sintiendo y a desarrollar herramientas para recuperar tranquilidad y seguridad en tu día a día.

Primera sesión con 50% de descuento. Atención presencial en Providencia y online.

🌿 Identifícalo

¿Te pasa algo de esto?

La ansiedad no siempre se siente como una crisis evidente. A veces aparece de formas más silenciosas. Podrías estar experimentándola si:

Tu mente no se detiene y analizas una y otra vez las mismas situaciones.

Te cuesta dormir porque sigues pensando en problemas, conversaciones o escenarios futuros.

Sientes que algo malo podría pasar, aunque no sepas exactamente qué.

Tienes dificultades para relajarte incluso cuando todo parece estar bien.

Evitas lugares, personas o situaciones por miedo a sentirte incómodo.

Sientes presión en el pecho, palpitaciones, tensión muscular o dificultad para respirar.

Te cuesta concentrarte porque tu mente está constantemente preocupada.

Buscas certezas o tranquilidad, pero las dudas vuelven una y otra vez.

No necesitas tener todas estas señales ni saber exactamente qué te pasa para pedir ayuda. A veces basta con reconocer que llevas demasiado tiempo sintiéndote así.

🌿 Entenderla

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo ante situaciones que percibimos como amenazantes, inciertas o difíciles. En ciertos momentos puede ayudarnos a reaccionar y prepararnos. El problema aparece cuando este estado de alerta:

Ocurre con demasiada frecuencia Se mantiene sin un peligro inmediato Afecta tu sueño, tus relaciones o tu trabajo Limita las cosas que haces Genera un malestar difícil de manejar por tu cuenta

La ansiedad puede manifestarse de formas muy diferentes. Algunas personas sienten principalmente preocupación y pensamientos repetitivos. Otras la experimentan a través de síntomas físicos. Y en muchos casos ambas cosas ocurren al mismo tiempo.

“La ansiedad no significa que estés exagerando ni que seas débil. Es una experiencia real que puede afectar tanto a la mente como al cuerpo.”

🌿 Síntomas

¿Cómo puede sentirse la ansiedad?

En tus pensamientos

Preocuparte constantemente.
Pensar demasiado las decisiones.
Imaginar que ocurrirá lo peor.
Repasar conversaciones una y otra vez.
Tener dificultades para dejar un tema atrás.
Necesitar tener todo bajo control.

En tu cuerpo

Palpitaciones o aceleración del corazón.
Presión o molestias en el pecho.
Respiración rápida o sensación de ahogo.
Tensión muscular.
Molestias estomacales.
Mareos y cansancio constante.

En tu comportamiento

Evitar situaciones que generan miedo.
Postergar decisiones.
Buscar tranquilidad o confirmación constantemente.
Aislarte.
Tener dificultades para dormir.
Sentirte irritable o impaciente.

No todas las personas experimentan la ansiedad de la misma manera. Por eso, el proceso terapéutico debe adaptarse a tu historia y a lo que estás viviendo.

🌿 El momento adecuado

¿Cuándo podría ser un buen momento
para hablar con un psicólogo?

No es necesario esperar hasta sentir que ya no puedes más. Puede ser recomendable pedir ayuda cuando:

La ansiedad lleva semanas o meses presente Está afectando tu descanso Interfiere con tu trabajo o estudios Has comenzado a evitar lugares o situaciones Necesitas que otros te tranquilicen constantemente Nada funciona por mucho tiempo Tienes momentos de angustia intensa o crisis La preocupación está controlando tus decisiones

“Pedir ayuda no significa que no pudiste resolverlo solo. Significa que decidiste dejar de cargarlo solo.”

🌿 El proceso

¿Cómo puede ayudarte la terapia
con la ansiedad?

El objetivo de la terapia no es prometerte que nunca volverás a sentir ansiedad. La idea es que puedas comprenderla, reducir el impacto que tiene sobre tu vida y aprender nuevas formas de relacionarte con tus pensamientos, emociones y sensaciones. Durante el proceso puedes trabajar en:

Comprender lo que activa tu ansiedad

Identificar situaciones, pensamientos, experiencias y patrones que mantienen el malestar.

Manejar los pensamientos repetitivos

Reconocer cuándo tu mente está atrapada en preocupaciones, anticipaciones o escenarios que te generan angustia.

Recuperar la sensación de control

Desarrollar herramientas para enfrentar momentos difíciles sin sentir que la ansiedad decide por ti.

Reducir la evitación

Volver gradualmente a situaciones o actividades que has comenzado a limitar por miedo.

Regular tus emociones

Aprender formas más saludables de responder a la preocupación, el miedo y la incertidumbre.

Construir cambios duraderos

No solo aliviar un momento difícil, sino comprender los patrones que podrían estar repitiéndose.

🌿 Formas de la ansiedad

La ansiedad puede aparecer
de distintas formas

Preocupación constante

Cuando la mente salta de un problema a otro y resulta difícil desconectarse o relajarse.

Crisis o ataques de pánico

Momentos de miedo intenso acompañados de sensaciones físicas que pueden sentirse muy alarmantes.

Ansiedad social

Miedo intenso a ser juzgado, rechazado o quedar en evidencia frente a otras personas.

Miedos y evitación

Cuando comienzas a evitar situaciones, lugares o actividades porque temes sentir ansiedad.

Sobrepensamiento

Dar vueltas constantemente a conversaciones, errores, decisiones, relaciones o situaciones futuras.

Ansiedad asociada al estrés

Periodos donde las exigencias laborales, familiares o personales mantienen al cuerpo y la mente en un estado constante de alerta.

No necesitas identificarte con una categoría exacta. La primera sesión también puede servir para comprender mejor lo que estás viviendo.

🌿 El primer paso

¿Qué pasa en una primera sesión?

Es normal sentir dudas antes de comenzar terapia. En la primera sesión podrás:

Conversar sobre lo que te está pasando Explicar desde cuándo te sientes así Conocer al profesional Resolver dudas sobre el proceso Comenzar a definir qué te gustaría cambiar

No necesitas preparar un discurso ni saber explicar perfectamente lo que sientes.

Puedes comenzar simplemente diciendo: “No sé exactamente qué me pasa, pero no me estoy sintiendo bien”.

🌿 Agenda tu primera sesión

Primera sesión con 50% de descuento.

🌿 Por qué Ánimus

Un espacio para hablar de
lo que te está pasando

En Centro Psicológico Ánimus buscamos que pedir ayuda sea un proceso cercano y sencillo.

Atención presencial y online

Puedes asistir a nuestro centro en Providencia o realizar tus sesiones desde donde estés.

Un profesional acorde a ti

Te orientamos hacia un psicólogo que se ajuste a lo que estás viviendo y a cómo te gustaría trabajar.

Un espacio sin juicios

No necesitas llegar con todas las respuestas. La terapia también es un lugar para entenderlas.

Agenda sencilla

Puedes revisar disponibilidad y reservar tu sesión directamente online.

🌿 Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si necesito terapia por ansiedad?+

No necesitas tener un diagnóstico. Si las preocupaciones, el miedo o los síntomas físicos están afectando tu bienestar, tu sueño, tus relaciones o las cosas que haces, una conversación con un psicólogo puede ayudarte a comprender mejor lo que ocurre.

¿La ansiedad se puede trabajar en terapia?+

Sí. La terapia puede ayudarte a comprender qué mantiene la ansiedad y a desarrollar nuevas formas de enfrentar pensamientos, emociones, sensaciones y situaciones difíciles.

¿Necesito saber qué tipo de ansiedad tengo?+

No. Es común comenzar terapia sin tener claro qué está pasando. Parte del proceso puede consistir justamente en comprender mejor lo que estás sintiendo.

¿La terapia es presencial u online?+

En Ánimus contamos con atención presencial en Providencia y sesiones online.

¿Cuánto dura una sesión?+

Las sesiones individuales tienen una duración aproximada de 50 minutos.

¿Qué hago si no sé qué psicólogo elegir?+

Puedes revisar nuestro equipo o escribirnos por WhatsApp. Podemos orientarte según lo que estás buscando.

🌿 Da el primer paso

No tienes que esperar a sentirte peor
para pedir ayuda

Puede que lleves mucho tiempo intentando distraerte, controlar tus pensamientos o convencerte de que todo está bien. No necesitas tener una crisis para comenzar terapia.

Dar el primer paso puede ser simplemente conversar con alguien sobre lo que estás viviendo.

Primera sesión con 50% de descuento. Atención presencial en Providencia y online.